|
MADRUGADA OSCURA GABRIEL ARANDA |
|
|
ARTICULOS - ARTICLES |
|
|
Recuerdo hace 9 años ya que nos conocimos en la casa de unos amigos, tú estabas feliz y radiante, tu presencia inundaba de alegría ese lugar. Yo tímido y serio, no podía dejar de verte, en ese momento todo el ruido de las pláticas, música y demás se convirtió como en una bella sinfonía apenas perceptible al oído humano. Era como si miles de reflectores mandaran su luz hacia ti, todo lo demás desapareció. Era sólo tu y yo. Tus canarios siguen silbando en el pasillo, es como si estuvieran diciéndote algo en especial a ti, que tienes días en esa cama sin poder levantarte. Percibo en su canto como palabras de ánimo hacia ti, te quieren tanto, sé que te extrañan, porque los he traído hasta acá y siento que una especie de comunicación surge entre ustedes, tal vez pensarás que me estoy volviendo loco. Pero de verdad necesito expresarte lo que hay en mi cabeza. Estamos juntos desde hace siete años, pero a mí me parece que han sido solo semanas, cada día contigo es una novedad, nunca sé que terminaremos ese día al despertar, ¿te acuerdas cuando se te metió la idea de aprender a montar, o cuando, quisiste tomar clases de country? Yo protestaba, pero no porque no quisiera que lo hiciéramos, sino porque me encantaban tus trucos para convencerme y hacerme ceder. La gente que nos conoce me dice que me vaya haciendo a la idea de que ya pronto no estarás más conmigo, te ven muy mal, pero ellos qué van a saber, están acostumbrados a sólo ver las apariencias, ¿qué saben ellos de lo que es tu espíritu? Yo te conozco y sé que podrás superar esta prueba, yo confío en que esta pesadilla terminará pronto y será sólo un recuerdo, y lo sé porque puedo sentir tu alma y sé que quieres seguir conmigo. Apenas hace dieciocho meses que empezaste a sentirte mal, fuimos a hacerte los exámenes médicos y ahí nos sugirieron te hicieras la prueba del SIDA, dizque porque somos parte del grupo de alto riesgo debido a que somos una pareja gay. Yo en ese momento sabía que todo podía ser, pero nunca consideré la posibilidad de que ese maldito virus se hubiese cruzado en nuestros caminos. Por primera vez sentí en ti el miedo. Estoy aquí contigo y nunca le he pedido nada a la vida pero ahora que te veo, mis lágrimas corren por mi rostro como por inercia, quisiera ser yo el que está ahí acostado, y hoy le pido a la vida solamente que te evite el sufrimiento, pero parece que nadie escucha, tal vez no sé el modo de pedirlo correctamente. Quisiera que mi amor por ti fuera suficiente para quitarte tanto dolor, pero creo que el dolor es algo más poderoso que el amor. Son las 4:20 de la madrugada. No sé que pasará. Me pongo a pensar tantas cosas. Quiero pelearme con el destino, con Dios o con la vida, pero no sé a quién reclamarle, nuestros amigos tratan de confortarme, pero están muy lejos de saber por lo que tú y yo estamos pasando. Dicen que me prepare, ¿pero cómo diablos se prepara uno para dejar partir al ser que más nos ha amado?... Te amo con todo mi ser, nunca lo olvides. garanda@adelantemagazine.com |
|
|
|
INICIO |
ARTICULOS |
CHULO DEL MES |
EVENTOS |
HOROSCOPO |
ACERCA DE NOSOTROS |
CONTACTENOS |
MEMBRECIAS | |
|
|
|
HOME
|
ARTICLES |
HUNK OF THE MONTH |
EVENTS |
HOROSCOPE |
ABOUT US |
CONTACT US |
MEMBERS | |