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Alguien predijo
que algún día no habría sino solo dos tipos de ropa: los jeans y alguna
otra prenda que pronto pasará de moda. Y parece que tuvo toda la razón a
la hora de predecir tal conjetura. La única interrogante es cuál será
aquella fugaz prenda que acompañará eventualmente al indestructible jean,
que arrastra ya una venerable existencia de 150 años.
Hoy los jeans (en español conocidos también como vaqueros, tejanos,
mecánicos, pitusa, o simplemente la marca del fabricante) se usan con todo.
Acompañan a los ejecutivos jóvenes a las oficinas y reuniones, se van de
estudios a todas las universidades, recuperan la popularidad de políticos
y candidatos en tiempos de elecciones y han cruzado no solo océanos sino
también sobrepasado celebres muros y grandes murallas.
Su majestad el jean está en todas partes. Hace mucho que han pasado los
tiempos en que solo lo usaban los jóvenes y los obreros. Ya no solo los
confeccionan las grandes empresas como Levis, Lee, Guess, o Wrangler.
Diseñadores como Calvin Klein (para muchos el verdadero propulsor de esta
moda del jean para toda ocasión) Dolce e Galbana, Giorgio Armani, Versace,
Saint Laurent, Valentino, Dior, Ralph Lauren y otros, tienen sus propios
modelos.
Y los hay para todos los gustos. Entallado, ceñido (o stretch); suelto y
bolsudo; arrugado o liso; desteñido o roto; bajos o remangado; a la
cintura o a la cadera; con pliegues o clásico, focalizados, y un sin fin
de estilos y particularidades, sin hablar de sus colores (a pesar de que
tradicionalmente son blue jeans, o sea azules) y calidades en el tejido.
Pocos recuerdan que estos pantalones fueron hechos para los mineros y
buscadores de oro del lejano oeste americano (porque, en realidad, los
vaqueros utilizaban pantalones de piel con zahones de cuero) y que se
hicieron a partir de una lona resistente para carretas. La moda no
incomoda y nadie está pensando en pedirle papeles de nacimiento a estos
fieles compañeros.
Desde que una casi púber Brooke Shields apareciera en esa ya antológica
publicidad, asegurando que “no hay nada entre mis Calvin y yo,” millones
de piernas se han embutido entre sus costuras.
EL AZUL MÁS UNIVERSAL
Como todo en esta vida, lo importante es qué imagen está uno interesado en
transmitir. Y como quiera que los jean hoy se luzcan en todas partes, y
usted con ellos, sepa qué le dicen ellos a los demás.
Pero ante todo, dos premisas básicas para un buen poseedor de jeans.
Primero jamás los use planchados lateralmente (como los demás pantalones.)
Si algo malogra la imagen de un jean es que luzca una línea delantera.
Segundo: no hay nada tan mal visto como vestir unos jeans nuevos, azul
brillante y sin una mancha. No es ir contra los principios de aseo o
urbanidad, es que así presentados no lucen. (Particularmente, prefiero
lavarlos apenas los compro.)
Ahora pasemos a ver qué posibilidades tiene de conjugar, con las otras
piezas de su vestuario y para distintas ocasiones, esos nobles pantalones.
Con las chaquetas: si va a combinar sus jeans con un blazer o chaqueta,
ésta no debe presentar rayas o cuadros (excepto el clásico príncipe Gales)
notorios. Prefiera los de color entero o los de casimir. Los colores más
recomendados son el azul (siempre más oscuro que el tono del pantalón), el
gris claro u oscuro y el crema.
Con las camisas: excepción hecha de las blancas y de manga corta (que dan
una impresión de pared sin pintar) o las igualmente blancas de vestir, un
buen jean queda con cualquier camisa, sobre todo si está escogida para su
edad y la ocasión. Si va a utilizar los jeans con una camiseta, camisa o
pulóver sin cuello, éstos deben ser lo suficientemente largos como para
estar siempre dentro del pantalón.
Con las corbatas: si va a llevar corbata con el jean, el principio es
bastante simple: si es estrecha, prefiera las de color entero; si es ancha,
puede llevar motivos coloridos, siempre y cuando no sean geométricos.
Con los cinturones: jamás vista su jean sin llevar cinturón si va a
combinarlo con una chaqueta. Muchos recomiendan utilizar siempre
cinturones con los jeans, aunque eso está en discusión.
Con los calcetines: No use calcetines de vestir con los jeans, por más que
lleve corbata y chaqueta. Simplemente es algo que no queda bien, porque su
estilo es otro.
Con el calzado: Los jeans, por lo general, van con cualquier calzado (mocasines,
botas, tenis) Si va a usar camisa y chaqueta, los más aconsejables son los
mocasines negros o marrón combinados con el cinturón.
Todo lo anterior son disposiciones básicas. Usted es dueño no solo de sus
pantalones sino también de su estilo y personalidad. Adelante, el buen
gusto y los jeans, como los verbos, demuestran que están vivos cuando se
sabe conjugarlos. |