

Want to reach 1000's of gay Latino readers? Advertise with Adelante Magazine.

Por Carlos Manuel
Te escribo esta carta porque quiero contarte los últimos antecedentes en mi vida loca. Sí, ya sé que me vas a criticar mis acciones y me vas a reclamar el hecho de que no fui a tu fiesta de cumpleaños. Pero antes de que comiences a darme una letanía, te tengo que contar las razones por las cuales me he retirado un poco de todo mundo.
Comencemos con el hecho de que estamos en el mes de mayo y mi cumpleaños fue a principios de abril. ¿Te acuerdas de mi cumpleaños? Supongo que sí, pues recibiste mi invitación a la fiesta. Y según mis datos, tú respondiste que vendrías a celebrar mis 34 años conmigo. Pero cuando no llegaste a la celebración me preocupé mucho, solo para darme cuenta después que en lugar de venir a mi cumpleaños decidiste irte con otros dos amigos a la playa y no regresaste hasta el día siguiente. Eso que hiciste ha hecho que yo me comporte como lo estoy haciendo ahora.
Siempre he tenido ganas de aclarar muchas cosas contigo pero me detengo porque no quiero que las tomes a mal. Pero ahora que no nos hemos hablado y según me dicen las lenguas de doble filo, tú me odias y me desprecias, pues déjame darte unas razones.
Para comenzar, el 5 de Mayo no es el día de la independencia de México. Sé que tú al igual que muchas otras personas piensan que porque los norteamericanos celebran este día, los mexicanos también estamos de fiesta porque es nuestra independencia. Eso es un error. No todos celebramos esa fecha. Y si lo hacemos, no celebramos la independencia de México, sino la Batalla de Puebla en contra de los franceses. En esta batalla, un grupo de aproximadamente 4,000 personas derrotaron a las fuerzas armadas francesas y los soldados mexicanos que se habían unido a ellos los cuales se sumaban a aproximadamente 8,000. Y aunque el enemigo era el doble, los soldados mexicanos ganaron la batalla. Así que recuérdalo bien, amigo. El Cinco de Mayo NO ES la independencia de México, sino la Batalla de Puebla.
Ahora acerca de mi mamá. Tu insistes en decir que fue un error decirle a mi mamá que soy gay. ¿Estás seguro que fue un error? Desde que le dije de mi homosexualidad, la relación entre mi mamá y yo es de lo mejor. Sé que te aferras a la idea que mi mamá finge ser feliz porque soy gay. Que cuando está sola ella llora porque su hijo no es un “hombrecito.” Que se siente apenada de mí porque todos saben que a su hijo le gustan los hombres. Pues te diré que te equivocas. Todas esas cosas que tú dices se las he preguntado a ella. Y ella me ha dicho que no es verdad. Que ella siempre me ha querido y siempre me querrá como soy. Que no se avergüenza de mi y que para ella yo soy alguien de quien se siente orgulloso. Ella me agradece que le haya dicho quien soy, en lugar de nunca decirle, pues no le gustaría enterarse por medio de otras personas, como se enteró tu mamá. Y aunque tú no le haz dicho nada a ella, ella lo sabe. Tú piensas que la engañas pero el único engañado eres tú. Además, ¿cómo no quieres que tu mamá sepa que eres gay si eres mucho más loca que la Gloria Trevi? Y la verdad, si tú crees que sin decirle a tu mamá le evitas una pena, la única razón por lo que no le dices que eres gay no es porque le quieras evitar una pena, sino porque tú no te sientes verdaderamente orgulloso de ser hombre gay. La prueba está que no quieres salir con nadie que sea un gay “abierto.” Solo quieres salir con gays que se encuentran en el closet. Y lo peor, te aferras a tener relaciones con hombres derechos y tener amigos derechos. Y pretendes tener novia solo para tratar de andar con hombres derechos.
Y por último. Tus grandes ideas de irte de vacaciones a otros lugares que coinciden con una celebración gay no es tan original. Existen cientos de hombres que hacen eso. Y tú piensas que engañas a tu novia y a tu mamá con esos viajes de negocios pero no. Al único que engañas es a ti mismo. Así que ya deja de pretender, o por lo menos, deja de criticar.
Creo que ha llegado el momento de aceptar la realidad. Somos personas adultas, y no hablo de 25 años, sino de más de 30. ¿No crees que ya es tiempo de madurar y aceptar la realidad?
Bueno, pues me despido. Y por favor, recuerda esto: En el Cinco de Mayo se celebra la Batalla de Puebla. Decirle a tu mamá que eres gay es el mejor regalo que le puedes dar. Salir del closet es el mejor regalo que te puedes dar. Y aceptar que ya eres un hombre mas allá de los 30 no solo es una realidad sino algo muy saludable, pues ya no tienes 20 años y lo peor de todo es que los que sí tienen 20 años lo saben.
Website Design Copyright © 2007 Seraph Designs

