Adelante Magazine
Artículos | Articles Horóscopos | Horoscopes Arte | Art Fotos | Photos Charla | Chat A Dónde Ir | Where To Go Diversión | Fun Stuff Conexiones | Links Archivo | Archive Hogar | Home

YoSinMeth.org

Advertise

Want to reach 1000's of gay Latino readers? Advertise with Adelante Magazine.

California Media Kit
National Media Kit

Chulo Del Mes
Chulo Del Mes Adelante Magazine
Pedro
is the Chulo Del Mes
Subscribe
Join the Adelante Magazine newsletter. Enter your email address below.
Artículos | Articles
Artículos | Revista Adelante | La Gay Revista Latina

Artículos | Revista Adelante | La Gay Revista Latina

Héctor Soberón
De Guapetón a Diva!

By Samara Riviera

No hay duda que las telenovelas nos traen actores guapésimos. Pero de vez en cuando sale un macho que nos sorprende y nos da algo más que su cara bonita y el reciente en hacerlo es el actor mexicano Héctor Soberón. El actor derecho y de telenovelas como Muchachitas y la reciente Pecados Ajenos, por Telemundo, nos tira una izquierda con su nuevo papel como drag queen en la obra Las Noches de una Diva que tiene su premier en Miami este febrero. Y sí oyeron bien, dije drag queen. En la comedia musical no solo la hace de un travesti alcoholico pero también es productor de la obra. Y bueno, después de todos los escándalos y los romances de sus vidas privadas tenemos que recordarnos que solo son actores. Y ahora Mr. Soberón nos está recordando porqué es uno de nuestros favoritos. Y si no lo era, después de Las Noches de una Diva sí que lo será porque ahora ya no se puede separar de sus fans gays y ni se diga de los travestis. Y bueno, por ahora hay que esperar que Las Noches de una Diva llegue a Los Angeles pero por mientras es mi placer traerles al actor de telenovelas que se transformará, con tacones y todo, a una de nosotras, a una drag diva, el super guapísimo actor Héctor Soberón.

Samara: ¿En dónde vives ahora?
Héctor: En Miami, bueno en Broward.

Samara: ¿Cuánto tiempo tienes viviendo ahí?
Héctor: Ya estoy cumpliendo dos años. Yo llegué en agosto del 2005. Llevo dos años, con tres o cuatro meses.

Samara: ¿Y qué piensas de Miami?
Hector: Híjole. Se me hace… es un lugar que me encanto mucho. Lamentablemente habiendo mucha diversidad cultural le hace falta mucha cultura en cuanto a teatros, o sea todo ese tipo de producción porque obviamente es una ciudad demasiado grande, demasiado extensa y como que todavía veo que hay muchas riñas entre las sendas sociales. Entre los cubanos, los venezolanos. En lugar de decir, “todos somos latinos” y unirnos y hacer una fuerza comunal, no, todos se están tirando entre todos. Pero eso también viene siendo algo por los medios de comunicación. Los medios de comunicación como la radio son muy partidarios de o somos cubanos, o somos venezolanos, o somos mexicanos, o somos guatemaltecos. Entonces yo creo que los mismos medios de comunicación han hecho esa separación entre los latinos porque si te pones a escuchar los programas de radio, hay programas de radio que le tiran mucho a los cubanos, otro que le tira a los venezolanos. Entonces se me hace muy triste que siendo el ombligo de Latinoamérica no tengan esa unión como realmente devería ser.

Samara: ¿De qué parte de México eres?
Hector: De la cuidad de México, del D.F.

Samara: Do you speak English?
Hector: Sí, si lo hablo, si lo “spiko”. (fuerte risa) Sí lo hablo, si comprendo. No lo hablamos mucho porque en Miami no lo hablas. No lo hablas. A mi me han preguntado, “oye qué haces en Miami?” “Pues aprendiendo a hablar venezolano, cubano, puertoriqueño y todos los idiomas habidos y por haber y los acentos.” Pierden mucho los acentos. Dicen que al estar en Miami no estás en los Estados Unidos, sigues estando en una parte de tus raices, no importa de donde vengas. Para ir a Estados Unidos vete un poquito al norte. Tallahasse. Ya en Tallahasse ya estás en Estados Unidos.

Samara: ¿Cómo fue que te metiste a la actuación?
Héctor: Ahora que si vamos a hacer un poco de historia. En el 92' a mi me invitaron a participar en una telenovela que se llamaba Muchachitas. Entonces fue mi primer telenovela, yo trabajaba como modelo, una amiga que trabajaba en esa telenovela que se llamaba Laura que hacía el personaje de Isabel me invitó. Fui a hablar con el productor y ahí fue que yo brinqué a la actuación. De hecho yo soy ingeniero de electrónica. Entonces asi por el estilo estoy metido en la actuación y ahi voy. Me he ido preparando, me preparé y hasta ahorita puedo decir que tengo poca o mucha calidad histórica, que realmente el público es quien decide si eres buen actor o mal actor. Yo no puedo decirlo ni ponerme el mote de que soy buen actor porque no está en mi, está en el público realmente.

Samara: ¿Cómo te haces de un papel en actuación? ¿Te llaman directamente o tienes que hacer casting?
Héctor: Dependiendo, hay cosas de que sí puedes audicionar, hay cosas que te hablan directamente. Entonces como todo, como todo, realmente. Yo puedo decir que estoy volviendo a empezar porque en Miami vuelves a empezar. Entonces ahí no estás acostumbrado al manager. Tengo manager, te maneja un manager y entonces sobre eso es como te andas moviendo. Entonces ya te dice el manager, “oye mañana tienes una audición y realmente para verte.” Entonces ya… puedes tener nombre o no puedes tener nombre, entonces yo creo que eso ya va a depender del productor que te esté contratando.

Samara: ¿Y qué me dices de los paparazzis?
Héctor: (se rie) En Miami pues ya no tanto. Llegué a tener problemas con los paparazzis pero ya es de acostumbrarse. Es parte del ambiente, y es parte del show. O sea, uno está en ese negocio porque le gusta. Lamentablemente nunca te dicen que cuando entras a esto y con la fama viene el acoso del paparazzi y la prensa de inventar cosas con tal de conseguir los cinco minutos de rating. Y los medios de comunicación no les interesa saber si te están dañando y dañan a terceras personas porque ellos quieren tener rating. Hablan todo eso a base del rating. Cuando vendes, te van a molestar. Y cuando ya no eres importante ya ni siquiera te mencionan. Entonces yo creo que a esas alturas es bueno. Hora sí como diría Don Quixote, “mientras estés cavalgando deja que los perros ladren.”

Samara: Y dime ¿esos escándalos de los famosos son de verdad o es pura publicidad?
Héctor: Híjoles. Muchos, muchos de los famosos sí les gusta hacer el escándalo para llamar la atención. Habemos personas que no nos interesa. Yo creo que lo que más nos interesa es que vean nuestro trabajo y que realmente brillamos por nuestra calidad histriónica. No necesitamos de un escándalo. Yo te voy ha hablar. Yo me vi envuelto en un escándalo. Me vi envuelto muy fuerte en un escándalo. Pero fue un escándalo que me inventaron, que me colgaron y me costó dos años poder demostrar que yo no tuve nada que ver. Pero esos dos años debilitaron mucho mi carrera y mucha gente… Por eso estoy volviendo a empezar. Mucha gente pensó que el escándalo es… lo liga a tu trabajo, a lo profesional. No pueden desligar lo subjetivo de lo objetivo. Si eres buen actor o eres mal actor lo ligan a un escándalo y ya con eso ya te colgaron, dicen, “no, ya él no sirve.” Entonces yo de mi lado no me interesan los escándalos. Al contrario, durante quince, diesiseis años, me mantuve fuera del escándalo. Vino un escándalo y eso me marcó de por vida. Pero tú sabes, yo voy adelante y al menos tengo la conciencia limpia y puedo irme a la cama muy bien y duermo muy bien porque no tengo nada que ocultar.

Samara: Y dinos ¿cómo va la filmación de Pecados Ajenos?
Héctor: Yo ya terminé. Yo hice una actuación especial. Bueno me faltan cinco escenas en locación. Lo mio es una actuación especial. Desde un principio sabía que entraba con treinta capítulos, acabé grabando cuarenta y dos. Y era una persona con cáncer de páncreas. Y sabía que pues se iba a morir. Pero me encantó porque fue algo diferente. Ahorita me han parado, la gente me ha reconocido con el personaje. Se han identificado. El día de Navidad una persona se identificó mucho con el personaje. Porque a pesar que tiene una enfermedad terminal te está dejando un buen mensaje, que a pesar de tener una enfermedad terminal la vida no termina. O sea, hay muchas personas que se dejan caer cuando se enteran que tienen cáncer y eso es lo que los mata. En lugar de tener la esperanza y saber que el día de mañana puedan encontrar una cura o tal vez puede haber un error médico y se dejan ir y realmente no los mató el cáncer sino se dejaron morir ellos mismos. Entonces mi personaje está manejando eso. Tiene un deseo de vivir y quiere vivir y desea vivir. Entonces creo que eso puede ser un detonante que las enfermedades terminales las puedes curar internamente y la mente es muy poderosa. Igual yo conozco amigos que han tenido cáncer y se han curado. De cánceres terminales. Y todo por el deseo de vivir y de acabar con esa batalla contra el cáncer. Entonces me gustó mucho el personaje. Se ve algo muy humano, algo diferente.

Samara: ¿Y ya pasaron todos tus capítulos en la TV?
Hector: No, todavía no salen. Yo empecé el cinco de diciembre al aire. O sea que voy a durar todo diciembre y casi tres semanas de enero. A finales de enero mi personaje se muere.

Samara: ¿Y cómo les va con el calor de Miami cuando filman afuera?
Héctor: Bien, bien, mira yo creo que es algo que te acostumbras. Dicen, “el hombre se acostumbra a todo menos a no comer.” Entonces es parte de… te acostumbras y listo. A mi no me preocupa si estoy sudando o tengo frio, me divierte, es algo que disfruto. Realmente nos pagan por esperar. Porque realmente yo lo hago de todo corazón. Me divierte lo que hago y yo creo que doy más del cien por ciento cuando estoy en un set o en una locación con una camara enfrente. Me llena, me llena. Es algo motivante, como una droga, me vuelve loco, y me pongo y me lleno de adrenalina y todo el tiempo estoy eufórico. Y me gusta clavarme del personaje y dar más, dar más. O sea, nunca llegar cansado. Eso va en contra de mi.

Samara: OK, dinos acerca de Las Noches de una Diva.
Héctor: Entrando a materia D. Las Noches de una Diva, cuando me contactó Wilson Blass que es otro de los productores, me invitó a participar en esta obra, me dio el prólogo, me gustó porque tal como es la asociación GLAAD, que ahorita me lo estabas explicando, se me hace muy interesante marcar que las personas o la gente, hablando en plural, somos muy prejuciosos, hablamos de lo que no conocemos y creo que no importa la preferencia sexual, no dejas de ser una persona, no dejas de tener sentimientos, no dejas de tener capacidades y nada por el estilo. Entonces yo creo que es el respeto. Entonces me llamó mucho la atención porque también hay que entender, hay que entender el mundo gay. Entender las razones de las cuales se da.

El personaje que yo voy a hacer, obviamente esta obra es una crítica social, es dar a entender, y que tratemos de entender también por atrás. Hablando de mi personaje, es un chavo que tuvo maltrato familiar. Entonces no podemos juzgar si una persona es gay sin saber lo que hay detrás de. Entonces yo algo que he puesto mucho ahora sí una pregunta al aire, que he discutido mucho con Wilson porque él lo escribió, es asi hablando burdamente, ¿el gay nace, se hace, o lo hacen? Hay de los tres. Mi personaje es un chavo de siete años que es violado por el padre y golpeado, y lo golpea el padre cada vez que tienen relaciones sexuales. Obviamente llega un momento que tal vez a los siete años no sabe y dice bueno es eso y se convierte el chavo en amante del padre hasta los diecisiete. Entonces, él disfruta del sexo y del abuso físico cuando es golpeado, entonces no hay manera de juzgarlos. Decir, bueno ¿qué onda? Tu sabes, lo que yo he preguntado por atrás del personaje, porque eso está escrito de gente real, la obra. A los siete años, ¿si nunca hubiese sido violado por el padre hubiese sido gay? Hay personas que tal vez nacen ya con esa preferencia y se encuentran en un cuerpo extraño que no es. Sicologicamente todo lo tratas de entender. ¿Pero por qué atacarlos? Yo tengo muy buenos amigos que son gays. Y no por ser gays no les voy a hablar. Entonces la obra yo creo que va a concientizar a muchas personas que antes de juzgar y de apuntar con el dedo hay que hacerse esas preguntas.

Algo que yo aprendí cuando estaba en un programa de radio es que cuando apuntas con el dedo y antes de hacer algo tienes tres dedos contra ti. Entonces uno, pero antes de apuntar pregúntate tres veces si es necesario lo que vas a apuntar, o lo que vas a atacar, o lo que vas a decir. Entonces se me hace muy interesante la obra en general y que va a causar polémica. De que va a causar polémica va a causar polémica. ¿Por qué? Porque muchas personas se van a ver reflejados en lo que han hecho y han transgredido al homosexual, a las lesbianas. Y quitándose de eso, no dejan de ser seres humanos con sentimientos burdamente. También hacen pipí como nosotros. Y no por eso vamos a hacer racistas, nos vamos a marginar, hoy por hoy hay una apertura mas grande. Encontramos políticos, doctores, ahora sí de todas la carreras. Lo que pasa es que ya antes había pero no se hablaba mucho porque se agredía demasiado. Hoy todavía no está bien visto pero va. Ahora es más aceptado que antes. Te estoy hablando de hace diez, quince años. O sea, yo creo que es una obra que va a concientizar mucho a las personas de respetarlos. Hay que respetarlos sin importar la preferencia sexual.

Samara: ¿Cómo fue que te involucraste como productor de este proyecto?
Héctor: Pues Wilson Blass cuando me invitó me llamó y me dijo, “oye pues ¿qué onda? Entonces, ¿te gustaría involucrarte como productor? Vamos a hacerlo.” Y de ahí yo jalé a otra persona más que es mi mejor amigo de México que él es el casi, casi capitalista Jesús Reyes y él con los ojos cerrados dijo, “va.” ¿Por qué? Porque a mi me gustan los retos, me gusta donde vaya a haber polémica. Y yo como actor voy a tener un reto enorme al poder representar a un drag queen sin caer en una caricatura. Porque una cosa es jotear entre los hombres, que estamos joteando cualquier cosa pero otra cosa es hacerlo tal cual. Sin caer en lo ridículo y como actor, como actor es un reto el poder interpretar algo, de poder, simplemente caminar con tacones de dieciocho centímetros, que no cualquiera camina con dieciocho centímetros. Es de respetarse. Bailar, y lo que va a ser el maquillaje, la transformación, de ser ahora sí que encontrar mi lado femenino. Que eso todavía va a ser lo más difícil y no tener miedo ni a las críticas, ni a lo que dirán. Porque yo estoy consciente de mi preferencia sexual. Estoy muy seguro. Y el hacer un personaje gay no me va a debilitar como hombre. Y como actor yo creo que me va a levantar mucho. Está llegando en el momento justo de mi vida y de mi carrera que otra vez necesito un impulso. Y esto es un reto. Chistosamente, un amigo, rechazó la obra. Le dio miedo. Dijo que no iba a poder. Dijo que no podía. Y claro, sus razones tuvo. Que le salieron otros proyectos, pero él cuando empezó a ver la obra en sí lo que es, la fuerza que amerita, él dijo, “híjole ¿sabes qué? Me voy a quedar atrás, no gracias, mejor me salgo.” Entonces esto está para actores, para actores. Entonces es un reto, para mi es un reto. Y estoy contento. Y me he estado involucrando tanto que estoy desesperado hasta para encontrar tacones. (se rie).

Samara: ¿Y qué nos puedes decir de tu personaje?
Héctor: Mi personaje tal como te lo estaba platicando me ha marcado. Me ha dejado marcado, lo que es la violencia familiar. De que ayude en algo en que la gente que se va a ver indentificada, hable, hable, y no se queden callados al ver la violencia familiar. Señoras, esposas, este… padres, hablen. No es justo dañarle la vida a un niño que es un alma inocente. No es justo. Te lo digo, en mi caso fue un chavo de diecisiete años que fue violado por el padre. Igual tenía una tendencia a ser homosexual, igual y no. Pero ¿por qué dañar un alma tan joven? Y la manera de golpearlo. El monólogo que tiene este que es… hay una parte que el empieza a gritar y a llorar diciéndole que por favor se detenga. Y no le hace caso el padre. Y la sangre corre por sus piernitas entonces es algo que te dan ganas de golpear a alguien que abusa del físico y de la fuerza contra un niño. Eso no lo permito.

Samara: ¿Cuándo y donde va a ser la premier?
Héctor: Mira, ahorita ya está arreglado, va a ser en el Gusman Theater. Está en Miami en la Segunda y la Flagler, ahi en downtown. Es un teatro hermosísimo. Tipo Broadway. Va a ser ahí la premier. Se está estipulando que para la tercera semana de febrero arrancamos el sí. Va muy adelantado todo. Ya creo que llegando enero vamos a empezar con los bailes, entonces por eso me urge conseguir los tacones para aprender a bailar. Aver si no me mato. Y de ahí queremos hacer gira. Y por lo que tengo entendido GLAAD nos va a apoyar mucho en publicidad en todos los lugares de los Estados Unidos o en los lugares de Latinoamérica a donde vayamos. Según me ha comentado Wilson que la obra ya se la han pedido para Chicago y para Los Angeles y todavía ni siquiera hacemos el estreno.

Samara: ¿Qué le quieres decir a la comunidad gay para que asista al show?
Héctor: Pues lo más importante es que vayan, que nos apoyen, que pasen la voz de que habemos personas que estamos hablando a favor de los derechos. Yo creo que esta hobra va a ser para que encuentren los derechos y se unan a nosostros a una causa de concientizar ahora sí a la gente. De estar unidos no importa la preferencia sexual.

Samara: ¿Has visto un drag show? ¿Y qué piensas?
Héctor: Sí, sí he visto. Me tocó ver mucho el de Francis Q.E.D. Me tocó ver otro en Puerto Vallarta. Y tengo un amigo que tiene un show de drag queen en Las Vegas y en Miami. Se llama Chris y él es el que me invitó y con él me estoy apoyando un poco en cuanto a movimiento.

Samara: Y dinos, ¿cómo es ser padre por primera vez? cambiando el tema.
Héctor: Híjole, es una sensación divina. Nunca me la había imaginado y de habérmela imaginado realmente como es tal vez no me hubiera tardado tanto tiempo en ser padre. Pero creo que todo llega a su momento y ya ha llegado el mejor momento de mi vida. Y estoy feliz, estoy disfrutando esta etapa con mi esposa, con mi hija. Divino, divino, divino!

Samara: ¿Halgo más que quisieras decir?
Héctor: A todo mundo, todas las personas hagan lo que quieran. Que siempre no se queden con las ganas de hacer lo que desean hacer. El hubiera no existe, el futuro sí es cierto, hay que vivir el momento, vida solamente hay una. Si quieren hacer reir a Dios pisen al futuro, el futuro nunca va a llegar. Disfruten, disfruten y sigan disfrutando y sean felices sin hacerle daño a nadie. Y que sonrían, sonreir es la base del éxito. Un día no sonreido es un día no vivido. Y las dos palabras mágicas: gracias y por favor.

Información: (305) 374-2444.

Acerca De Nosotros | Contáctenos | Comentarios | Suscribete | Hogar
About Us | Contact Us | Feedback | Subscribe | Home
All Images Copyright © 2007 Adelante Magazine
Website Design Copyright © 2007 Seraph Designs